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2026-08-13

La Liga de los Estados Árabes condena en los términos más enérgicos la incursión de cientos de colonos en la mezquita de Al-Aqsa y advierte contra los intentos de alterar su estatuto histórico y jurídico establecido.

La Liga de los Estados Árabes condena en los términos más enérgicos la incursión de cientos de colonos en la mezquita de Al-Aqsa y advierte contra los intentos de alterar su estatuto histórico y jurídico establecido.

La Secretaría General de la Liga de los Estados Árabes, representada por el Sector de Palestina y de los Territorios Árabes Ocupados, condenó en los términos más enérgicos la incursión de cientos de colonos israelíes en la mezquita de Al-Aqsa el 13 de agosto, bajo la protección de las fuerzas de ocupación israelíes, así como la celebración de rituales y oraciones religiosas judías en el recinto de la mezquita. La Secretaría calificó estas acciones como una flagrante violación de la santidad de la mezquita de Al-Aqsa, del derecho internacional y de las resoluciones pertinentes de la legalidad internacional.

La Secretaría General de la Liga de los Estados Árabes, representada por el Sector de Palestina y de los Territorios Árabes Ocupados, condenó en los términos más enérgicos la incursión de cientos de colonos israelíes en la mezquita de Al-Aqsa el 13 de agosto, bajo la protección de las fuerzas de ocupación israelíes, así como la celebración de rituales y oraciones religiosas judías en el recinto de la mezquita.

La Secretaría calificó estas acciones como una flagrante violación de la santidad de la mezquita de Al-Aqsa, del derecho internacional y de las resoluciones pertinentes de la legalidad internacional.

Según la información recibida de la Dirección de Awqaf de Jerusalén, 584 colonos accedieron a la mezquita de Al-Aqsa durante las horas de la mañana a través de la Puerta de los Magrebíes, bajo la protección de la policía israelí.

El recinto de la mezquita fue asimismo escenario de la celebración colectiva de rituales religiosos judíos, en una peligrosa escalada destinada a imponer nuevas realidades en el interior de la mezquita y a alterar su estatuto histórico y jurídico establecido.

La Secretaría General advirtió de las graves consecuencias de estas continuas prácticas israelíes, que socavan directamente el estatuto histórico y jurídico establecido de la mezquita de Al-Aqsa y constituyen un intento sistemático de consolidar su división temporal y espacial.

Asimismo, señaló que tales acciones representan una grave amenaza para la libertad de culto y para la paz y la seguridad en la región.

La Secretaría General reafirmó que la mezquita de Al-Aqsa, en su totalidad, con una superficie de 144 dunums, constituye un lugar de culto exclusivamente musulmán, y que la Dirección de Awqaf de Jerusalén y de Asuntos de la Mezquita de Al-Aqsa es la autoridad competente para administrar sus asuntos, de conformidad con el estatuto histórico y jurídico establecido.

Asimismo, responsabilizó plenamente a Israel, en su condición de Potencia ocupante, de estas reiteradas violaciones y exigió que ponga fin de inmediato a todas las incursiones, provocaciones y prácticas destinadas a alterar la identidad y el estatuto histórico y jurídico establecido de la mezquita de Al-Aqsa, y que respete el derecho internacional, el derecho internacional humanitario y las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas.

La Secretaría General hizo un llamamiento a la comunidad internacional, en particular al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para que asuma sus responsabilidades y ponga fin a la escalada de las violaciones israelíes, garantice la protección del pueblo palestino y de sus lugares santos, e impida la continuidad de la impunidad y la imposición de hechos consumados por la fuerza.

La Liga de los Estados Árabes reiteró su firme posición de que Jerusalén Oriental es la capital del Estado de Palestina y de que todas las medidas israelíes destinadas a alterar el estatuto, la identidad y el carácter árabe, islámico y cristiano de la ciudad son nulas, ilegítimas y carecen de todo efecto jurídico, sin generar derechos de ninguna naturaleza.

La Liga subrayó además que la continua escalada en la mezquita de Al-Aqsa y en los lugares santos islámicos y cristianos de Jerusalén ocupada constituye una provocación a los sentimientos de cientos de millones de árabes, musulmanes y cristianos, y entraña el riesgo de agravar la situación y socavar las perspectivas de paz y estabilidad en la región.
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